Lo que empezamos no siempre es lo que logramos.
- coachmiriamca
- 14 ago
- 3 min de lectura

El camino de ser mamá y encontrarnos nuevamente.
Hoy quiero hablarte de algo importante: lo que empezamos y lo que logramos no siempre es lo mismo.
Muchas veces comenzamos un proyecto, una meta o una etapa de nuestra vida con una idea muy clara de lo que queremos alcanzar. Pero mientras avanzamos, la vida cambia, nuestras circunstancias cambian y, con ellas, también pueden cambiar nuestros objetivos.
Y eso está bien.
Parte de crecer es aprender a adaptarnos, tomar nuevas decisiones y seguir avanzando, aunque el camino termine siendo diferente al que imaginamos al principio.
Cuando nos convertimos en mamás, nuestra vida cambia
Quiero que hagamos una reflexión juntas.
Cuando nos convertimos en mamás, nuestra vida cambia muchísimo.
Cambia nuestro cuerpo. Cambia nuestra manera de pensar. Cambian nuestras prioridades. Cambian nuestras responsabilidades.
Y muchas veces, sin darnos cuenta, las personas empiezan a vernos solamente como “la mamá de…”
La mujer que éramos antes parece quedar en segundo plano y comienza una nueva etapa: la vida de mamá.
En el libro Mujer Imbatible – Triunfando en la Adversidad, del cual soy coautora, hablo precisamente de ese proceso que muchas mujeres vivimos: morir simbólicamente como la mujer que éramos para renacer como mamá.
Es una transición de la que muchas veces nadie nos habla.
A mí tampoco me hablaron de ella.
Y cuando además estás viviendo en otro país, lejos de tu familia, de tus raíces y de las personas que conoces, ese proceso puede sentirse todavía más intenso.
De sentirme sola a crear una comunidad
Cuando llegué a Canadá, hubo momentos en los que no conocía el sistema, no sabía cómo funcionaban muchas cosas y extrañaba profundamente tener una red cercana.
Necesitaba sentirme parte de algo.
Necesitaba comunidad.
Y de esa necesidad nació Mamás Latinas en Canadá.
Lo que comenzó con el deseo de no sentirme sola fue creciendo poco a poco hasta convertirse en una comunidad de mamás latinas que hoy comparte, aprende, apoya y acompaña.
Y así como nuestra vida cambia, también nuestra comunidad ha evolucionado.
Hoy somos muchas más.
Pero hay algo que no ha cambiado:
queremos que ninguna mamá latina sienta que tiene que atravesar sola el camino de la maternidad.
No tienes que llorar sola
No tenemos que llorar a solas.
No tenemos que gritar en silencio debajo de la regadera para que nadie nos escuche.
No tenemos que mantenernos aisladas.
Y mucho menos tenemos que sentirnos solas.
Porque algo que he aprendido con los años es que la maternidad no termina cuando nuestros hijos crecen.
No importa si tienes bebés, niños pequeños, adolescentes o hijos que ya están en la universidad.
Seguimos siendo mamás.
Y muchas veces seguimos preguntándonos si estamos haciendo suficiente.
Si somos buenas mamás.
Si estamos tomando las decisiones correctas.
Si nuestros hijos están bien.
Y quiero decirte algo hoy:
Sí estás haciendo mucho.
Tal vez no perfecto.
Tal vez no como lo imaginaste.
Tal vez has cometido errores.
Pero has seguido adelante.
Y eso también cuenta.
Hoy quiero que te mires al espejo
Quiero proponerte un ejercicio.
Párate frente al espejo.
Mírate realmente.
No busques primero lo que no te gusta.
Observa a la mujer que tienes enfrente.
A la mamá que has construido desde el amor, la compasión, los aprendizajes y el deseo de darles lo mejor a tus hijos.
Y quiero que digas en voz alta:
“Soy una mamá exitosa.”
“Soy fuerte.”
“Soy capaz.”
“Lo estoy haciendo bien.”
Y después abrázate.
Porque muchas veces damos abrazos a todos menos a nosotras mismas.
Tus hijos te miran.
Te observan.
Aprenden de ti.
Y aunque muchas veces tú no puedas verlo, ellos también ven todo lo que has construido desde el amor.
Si hoy te sientes sola, quiero que sepas algo
No estás sola.
Hay una comunidad que está aquí.
Una comunidad de mujeres que también ha tenido días difíciles, que también ha llorado, que también ha dudado y que también ha tenido que aprender a comenzar nuevamente.
Mamás Latinas en Canadá nació para acompañarnos.
Para sostenernos.
Para aprender juntas.
Para crecer.
Para compartir nuestras experiencias.
Y para recordarnos que ser mamá no significa dejar de ser mujer.
Te invito a nuestro primer conversatorio
Y si este mensaje llegó a ti en un momento especial, quiero hacerte una invitación.
Este 27 de agosto tendremos nuestro primer conversatorio, un espacio creado especialmente para nosotras.
Un espacio para hablar, compartir, escuchar y recordar algo que nunca deberíamos olvidar:
Una mamá latina en Canadá no tiene que sentirse sola.
Estamos aquí para acompañarte, sostenerte, crecer contigo y aprender juntas.

Porque cuando las mamás nos unimos, somos más fuertes.
Somos una comunidad.
Somos Mamás Latinas en Canadá.
Unidas, fuertes y mamás exitosas. 💜
Con cariño,
Miriam Arteaga



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